La historia de Felipe tiene un nuevo capítulo: el niño de dos años inició el primer ciclo de quimioterapia en el Hospital Garrahan de Buenos Aires. Así lo confirmó su padre, Iván Nicolás Adamczuk, en comunicación con Diario Chaco. El pequeño fue diagnosticado con un neuroblastoma durante sus vacaciones familiares en Florianópolis, Brasil. Allí permaneció internado desde el 26 de enero hasta el 3 de febrero, cuando finalmente pudo ser trasladado a Argentina en el avión sanitario de la provincia de Corrientes.
Por su parte, Iván, quien está en Capital Federal junto a la madre del niño, María de los Ángeles Solís, comentó que están «más tranquilos y con fe» luego del inicio del tratamiento. Cabe mencionar que Felipe presenta tumores en el tórax, en la médula espinal y en la zona del hueso orbital izquierdo. Sobre ello, relató que comenzaron el viernes y fueron «tres días consecutivos, ayer concluyó (domingo)». Por suerte, el nene toleró bien la quimioterapia, «sin vómitos ni diarreas».
De esta manera, el domingo cerró el primer ciclo y en 21 días deberá repetir el tratamiento. «Ahora se vienen días de descanso para él y control para ver cómo arranca el segundo ciclo en 21 días», señaló Iván. Durante ese tiempo de espera, Felipe deberá continuar en el centro de salud internado, ya que el tratamiento no es ambulatorio. Su padre comentó que él está en una habitación solo y lo acompaña su mamá.
Sobre el largo trayecto que les queda por delante, Iván indicó que «si todo mejora, en unos meses recién puede que sea ambulatorio. Pararíamos en el hotel y vendríamos para las quimios… Pero esto recién comienza y es día a día».
Actualmente, Iván se hospeda en un hotel que queda a 15 cuadras del Hospital Garrahan y explicó que el Instituto de Seguridad Social, Seguros y Préstamos (INSSSEP) cubre los gastos referidos a la atención médica, así como el costo del hospedaje. Además, aseguró que «con las colectas y campañas que se hicieron nos manejamos acá por los traslados y el día a día».
EL CASO
Felipe tiene dos años y estaba de vacaciones con su familia en Brasil cuando le descubrieron que tiene un neuroblastoma. Actualmente está internado en el hospital infantil de Florianópolis.
En su momento, Adamczuk relató que estaban de viaje y notó que Felipe estaba «un poco decaído, sin apetito y bastante irritable». En esa línea, el hombre comentó: «Al principio pensé que era por el propio estrés del viaje y de estar lejos de su mamá. Con el correr de las horas, ese cuadro empeoró, se agravó y decidí llevarlo a la UPA (unidade de pronto atendimento), y ahí le realizan algunos estudios y lo medicaron». Esto ocurrió el 25 de enero, apenas un día después de iniciadas las tan esperadas vacaciones.
Tras ese día en la UPA, el niño y su padre pasaron la noche, pero Felipe no presentó mejoría y volvieron al centro médico. «Le hicieron una radiografía, donde notaron una mancha en la zona de la panza, presumen que es materia fecal que no venía eliminando por el estrés y le practican un enema, con el cual logra expulsar bastante líquido negro. Ahí fue un alivio para mí, porque pensé que se terminaba todo el malestar, y el médico me sugiere derivarlo al hospital infantil para practicarle estudios más complejos».
En ese momento, y con una carta de derivación de la UPA, se dirigieron al hospital. Según las palabras de Iván, «ahí cambió todo el panorama». A Felipe le practicaron una tomografía el 26 de enero y los médicos empezaron a sospechar que podría tratarse de algo más grave. Es así que el nene quedó internado en observación, le hicieron más exámenes y su estado empeoró. Por ello, los médicos decidieron trasladarlo a terapia intensiva.
Felipe presenta tumores en el tórax, en la médula espinal y en la zona del hueso orbital izquierdo.










