Luego de una semana marcada por medidas de fuerza en el servicio de colectivos en el área metropolitana, desde UTA Chaco se refirieron a la posibilidad que se barajó de un nuevo paro y explicó por qué finalmente no se avanzó con la medida.
Desde el gremio detallaron que no hubo consenso mayoritario para interrumpir el servicio. «60 trabajadores querían parar, los demás no; de hecho están trabajando y la plantilla de trabajadores de ERSA es de 230, y se respeta la mayoría, entonces se decidió trabajar», afirmó.
El planteo se dio en un contexto de tensión en el transporte público, tras el paro registrado el miércoles pasado, que afectó a miles de usuarios en Resistencia y el área metropolitana. Durante ese día, el servicio funcionó de manera reducida e intermitente, generando complicaciones para trabajadores, estudiantes y vecinos que dependen del colectivo como principal medio de movilidad.
Según explicarón, además de no contar con el respaldo mayoritario de los choferes, tampoco se esperaba una respuesta inmediata a los reclamos. «Aparte, en estos cuatro días no íbamos a tener solución alguna», aseguraron.
De esta manera, y tras evaluar el escenario interno y externo, la conducción sindical optó por mantener la prestación normal del servicio, priorizando la decisión adoptada por la mayoría de los choferes. El conflicto del transporte urbano continúa bajo seguimiento, mientras trabajadores y empresarios mantienen negociaciones y los usuarios permanecen atentos ante la posibilidad de nuevas medidas.
De la misma forma, desde la CETACH, entidad que nuclea a las empresas de la actividad, ratificaron que el servicio se presta de forma normal.
Fuente:diariochaco










