La abogada santiagueña Agostina Páez, acusada de realizar gestos racistas en Río de Janeiro, podrá regresar a la Argentina luego de que la Justicia brasileña habilitara su retorno, en el marco del proceso judicial en su contra.
El canciller Pablo Quirno explicó que la cartera que conduce intervino de manera «sigilosa» para colaborar en la resolución del caso y facilitar el regreso de la joven al país.
Remarcaron que la intervención diplomática en el caso no fue de «último momento», sino que formó parte de un seguimiento sostenido desde el inicio del proceso.
En ese sentido, aseguraron que se mantuvo un acompañamiento permanente, en coordinación con la defensa de Agostina Páez, para avanzar en las gestiones necesarias ante la Justicia brasileña.
Asimismo, desde la Cancillería señalaron que la falta de difusión pública de estas acciones no implica ausencia de intervención, sino que responde a la dinámica habitual de las gestiones diplomáticas, que suelen desarrollarse de manera reservada.
EL ROL DE LA CANCILLERÍA
Según detalló el funcionario, el Ministerio de Relaciones Exteriores presentó una carta ante la Justicia brasileña en la antesala del juicio, en la que garantizó que están dadas las condiciones para que Páez cumpla una eventual condena en la Argentina.
«Fue una acción coordinada con su defensa. Hay tratados de cooperación judicial entre ambos países que permitieron presentar una nota, a través del consulado, asegurando el cumplimiento del proceso penal», indicó Quirno.
En ese sentido, sostuvo que el documento fue una «contribución importante» para que el juez aceptara la posibilidad de que la acusada cumpla la pena en territorio argentino.
El canciller también remarcó que desde el inicio del caso la Cancillería mantuvo contacto con Páez y su familia, brindando asistencia para que pudiera desenvolverse en el sistema judicial brasileño.
«Nosotros no garantizamos resultados, pero trabajamos día a día con las herramientas que permiten las leyes de cada país», señaló, y aclaró que el Estado no aportó recursos económicos para su defensa.
Este martes comenzó el juicio contra la joven de 29 años en los tribunales de Río de Janeiro. Si bien inicialmente la Fiscalía había solicitado una pena de hasta 15 años de prisión, el pedido fue reducido.
De acuerdo a su defensa, la imputación quedó limitada a un solo delito, lo que implicaría la realización de servicios comunitarios y el pago de un resarcimiento económico, en lugar de una condena efectiva de prisión.
Tras la audiencia, Páez expresó alivio y afirmó: «Le dije al juez la verdad en todo momento. Le pedí perdón a las víctimas».










