El lanzamiento de Artemis II, la nueva misión tripulada a la Luna desde el Apolo 17, la última misión del programa Apolo en la que los humanos viajaron y caminaron al satélite terrestre en diciembre de 1972, estaba previsto para el próximo 5 de febrero.
Sin embargo, la NASA anunció en las últimas horas que se pospuso viaje de los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto a Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense, y no será antes del 8 de febrero.
De acuerdo a lo informado por medios internacionales, la agencia espacial estadounidense estaba preparada para realizar una prueba de abastecimiento de combustible del cohete que tiene una longitud de 98 metros, pero el jueves por la noche anunció el retraso.
En concreto, la ola polar que azota a la mayor parte de los Estados Unidos implica bajas temperaturas para los próximos días, con puntos de congelamiento previstos en la zona del Centro Espacial Kennedy, en Florida.
Por esa razón, la NASA fijó para el próximo lunes 2 de febrero el día en el que se llevará a cabo la carga del tanque para el próximo ensayo general de Artemis II; esto significa que la primera oportunidad potencial de lanzamiento no será antes del domingo 8 de febrero.
Sigue la cuenta regresiva para el lanzamiento
No obstante los inconvenientes climáticos, la cuenta regresiva de Artemis II sigue en marcha: los equipos técnicos siguen ultimando detalles en el cohete Space Launch System (SLS) y la nave Orion, en Florida, donde los cuatro astronautas que participarán de la misión ya iniciaron la etapa final de preparación sanitaria.
Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen ya se encuentran en cuarentena dentro del llamado “programa de estabilización de salud”, el período de reclusión preventiva que busca minimizar cualquier riesgo de enfermedad que pueda afectar el cronograma de lanzamiento.
Durante esta etapa, la tripulación permanece en Houston y continúa con simulaciones de misión y controles médicos, en la previa al viaje al Centro Espacial Kennedy. Simultáneamente, los equipos de la NASA completan las verificaciones de los sistemas de energía mecánica, las líneas criogénicas y los motores del SLS en el marco de la preparación para el “ensayo general húmedo”, que simula el proceso completo de carga de combustible y cuenta regresiva, a realizarse el lunes próximo.
Ese ensayo general permitirá cargar más de 2,5 millones de litros de propelentes criogénicos, ejecutar el conteo de lanzamiento y practicar la descarga segura del combustible sin astronautas a bordo, simulando encendidos, pausas y reinicios durante los últimos diez minutos del conteo final, hasta llegar a un despegue nocturno de prueba.
Además, en la nave Orion se están tomando nuevas muestras del sistema de agua potable luego de que los análisis iniciales mostraran niveles de carbono orgánico total más altos de lo esperado; también se realizan revisiones de los sistemas de control ambiental que protegen al cohete y a la nave.
