El NEA suma su primer dinosaurio al mapa paleontológico argentino

Un equipo paleontológico del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (Cecoal, Conicet-Unne) confirmó el primer registro fehaciente de un dinosaurio en todo el nordeste argentino. El hallazgo corresponde a un osteodermo —una placa ósea— asignado preliminarmente a un titanosaurio y fue realizado durante una campaña de prospección en la Formación Solari, entre las localidades de Mercedes y Curuzú Cuatiá, a mediados de 2023.

El descubrimiento fue encabezado por el técnico Pedro Cuaranta, junto con el licenciado Marcos Roig, el doctor Francisco Cuadrelli y el doctor Lionel Fernández Pacella, además del técnico Carlos Luna del Idacor (Conicet-UNC), y fue presentado oficialmente en las V Jornadas Científicas de Ecología y Paleontología realizadas en la UNNE.

Un hallazgo excepcional para el NEA

«Encontré el fósil en una campaña, en una salida de campo de prospección que consiste en recorrer el lugar para ver si hay algo. Entre esos materiales había uno que me llamó la atención y después comprobamos que era un fósil», explicó Pedro Cuaranta.

Hasta este descubrimiento, Corrientes no contaba con registros de vertebrados correspondientes a la era de los dinosaurios. La paleontología provincial estaba asociada principalmente a grandes mamíferos del cuaternario, como gliptodontes, perezosos y toxodontes hallados en el Arroyo Toropí, con una antigüedad de unos 60.000 años, o a mamíferos del oligoceno, de unos 25 millones de años.

Un osteodermo del mesozoico

El osteodermo es una estructura ósea que se forma en la piel de algunos animales y cumple funciones de protección, regulación térmica y reserva de calcio. «Los tienen reptiles como los yacarés o las tortugas, y también los tatús. Nosotros trabajamos con criptodontes, armadillos gigantes del pasado de Corrientes, y ya habíamos visto materiales similares», relató Cuaranta.

«Son sedimentos de entre 150 y 180 millones de años, datados entre el jurásico tardío y el cretácico temprano», explicó. Estos remanentes formaron parte del desierto Botucatú, un extenso sistema de dunas que, durante el mesozoico, cubría gran parte del sur de Brasil, Paraguay, Uruguay y el Nordeste argentino, aunque con sectores más húmedos donde se desarrollaba la vida, como lo evidencian las maderas fósiles halladas en la zona.

El trabajo detrás de la confirmación

Tras la recolección del material, el osteodermo fue comparado con materiales similares depositados en distintas instituciones del país y analizado con técnicas avanzadas, como microtomografía realizada en la Universidad Nacional de Córdoba.

Asimismo, las comparaciones con especialistas de Buenos Aires y Río Negro permitieron descartar otros grupos y asignar el material, de manera preliminar, a un titanosaurio, un saurópodo herbívoro de cuello largo, ampliamente distribuido en el hemisferio sur.

Actualmente, el equipo continúa relevando el área. «Hay mucho por estudiar, pero tenemos buenas expectativas», señaló Cuaranta.

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