El expresidente encabezó la reunión con los candidatos a legisladores nacionales y pidió que en el Congreso se «cuide el cambio», extendiendo una señal de diálogo al oficialismo. También ratificó que no se mostrará en los actos de campaña.
Mauricio Macri volvió a la escena política tras un largo silencio y lo hizo con un mensaje que resonó en las filas del PRO: «cuidar el cambio» en el Congreso. El expresidente encabezó este martes una reunión con los candidatos nacionales de su partido, donde ratificó su respaldo al Gobierno de Javier Milei y dejó abierta la posibilidad de un encuentro con el mandatario libertario, aunque aclaró que hace más de un año no hablan.
El encuentro, realizado en la sede nacional del PRO sobre la calle Balcarce, fue interpretado por dirigentes presentes como una señal de unidad interna. «Mauricio es el presidente del partido a nivel nacional y es muy importante que nos juntemos todos los que formamos parte del PRO», expresó un referente del interior. En la misma línea, Macri pidió a su tropa no apoyar en el Congreso ninguna propuesta que busque desestabilizar al Gobierno. «El desafío es cuidar el cambio», sostuvo frente a los legisladores.
La reaparición, sin embargo, no implica su regreso a la campaña. En su entorno aseguran que la intención del expresidente no es involucrarse activamente en las recorridas electorales, pese a los pedidos de algunos candidatos para que se sume, sobre todo en distritos donde el PRO compite sin alianza. Macri solo contempla la posibilidad de aportar mensajes grabados y apoyo virtual, pero no de protagonizar actos.
El vínculo con Milei, que nació como una alianza electoral antes de la victoria libertaria, atraviesa un momento de distanciamiento. En los últimos días, Patricia Bullrich insistió en la necesidad de abrir un canal de diálogo entre ambos líderes. El propio Milei reconoció que no mantienen contacto, aunque destacó «un gesto positivo» de Macri hacia el presupuesto y consideró que «hay puentes» para un acercamiento.
La reunión marcó el regreso político del expresidente en un escenario de tensiones internas, desafíos legislativos y un oficialismo que necesita consolidar apoyos. Macri, lejos de los actos y la campaña, eligió mostrarse como garante de equilibrio dentro de su espacio y como potencial interlocutor con la Casa Rosada. Un rol de bajo perfil, pero con peso simbólico en medio de la disputa por el rumbo político del país.




