Una situación de extrema urgencia se vive en la provincia de Buenos Aires, donde un colectivo de larga distancia quedó atrapado en plena Ruta 9, a la altura del Kilómetro 115, debido al fuerte temporal que azota a la región. La unidad, que había salido desde Rosario, quedó varada durante la madrugada por el desborde de agua en la calzada, en una zona entre Zárate y Lima, completamente anegada y sin visibilidad, lo que impidió seguir el trayecto o retroceder.
A bordo del micro viajaban adultos, personas mayores, un bebé y un niño pequeño. La desesperación crece con el correr de las horas, ya que el agua ya ingresó a la unidad y no hay certezas sobre el rescate. “Esto es un mar, no se distingue la calzada. Hay criaturas, hay un bebé. La situación es muy crítica”, describió Daniel, chofer del micro, en diálogo con Rivadavia AM 630.
«Al llegar al kilómetro 115 encontramos que había camiones con balizas y había un corte total en la ruta, así que bueno, paramos atrás de los camiones«, explicó Daniel, describiendo cómo la lluvia copiosa provocó un rápido ascenso del agua hasta convertir la zona en «un mar, está completamente anegado, es todo un solo bloque de agua».
Los pasajeros permanecieron dentro del ómnibus durante más de 14 horas, en una situación de creciente preocupación ante la falta de comunicación y la magnitud de la inundación. «Estuvimos ahí toda la noche, desde las 12 de la noche, recién el primer contacto que tenemos, que ahí está llegando, bomberos y bueno, vamos a hacer el rescate de los pasajeros«, detalló el chofer.
Daniel señaló la grave falta de previsión y comunicación por parte del peaje como un factor determinante en esta situación. «El problema más grave es la falta de comunicación del peaje. El peaje tendría que haber cortado la autopista sabiendo…«, manifestó con evidente frustración, agregando que los peajes deberían haber alertado sobre el peligro y evitado que el micro avanzara hasta quedar atrapado. «Ahí, entonces tendríamos, claro, nos tendrían que haber… habernos parado y a ver, ponernos a resguardo y después nosotros estar parado ahí en un lugar donde la gente tenga para ir al baño, para comer, hasta que podamos volver a regresarlo a Rosario o a donde son los pasajeros».
A pesar de que el agua llegó a ingresar unos 10 centímetros dentro del micro, el chofer destacó la calma y la comprensión de los pasajeros durante toda la noche. «No, no, la gente está muy bien… Un pasaje verdaderamente… ejemplar. Se portaron muy bien, los tranquilizamos, les dijimos que se queden tranquilos, que estamos en un lugar bastante seguro, pero bueno, que esto cada vez se complica más«.
Finalmente, tras largas horas de espera, un equipo de bomberos voluntarios llegó al lugar para iniciar las tareas de rescate. «Ahí tenemos a bombero ahora que se amarró acá al coche con un asistente y han traído un poco de comida para los pasajeros y esas cosas«, informó Daniel. Dada la fuerte correntada, la evacuación se realizará mediante un bote que trasladará a los pasajeros a un lugar seguro donde otro micro los espera para llevarlos de regreso a Rosario. «La única manera de acceder ahí es a través de un vehículo tipo bote, lancha, lo que sea, no pueden salir de otra manera, no hay otra manera«, confirmó el chofer, descartando cualquier acceso terrestre.
Con 35 años de experiencia como chofer profesional, Daniel aseguró que nunca había vivido una situación similar. «Nunca en la vida. Algo increíble, increíble, que se lo contaba a los pasajeros y le digo que jamás me pasó una cosa de esta«.
Antes de finalizar, Daniel agradeció la preocupación y la cobertura de los medios, y expresó su principal preocupación por el bienestar de los pasajeros. «Yo lo que más necesito es que me saquen, por favor, la gente de acá y la pongan a resguardo. El resto después yo lo arreglo«, concluyó, reflejando su temple y profesionalismo ante la adversidad. Las autoridades se encuentran ahora abocadas al operativo de rescate para garantizar la seguridad y el traslado de los 44 pasajeros varados.



