TÍTULO SECUNDARIO A TRAVÉS DE LA ESCUELA N° 64 QUE INSTALÓ UN ANEXO EN EL BARRIO

«Teníamos numerosos jóvenes aborígenes que abandonaban por no poder adaptarse a una cultura que no les es propia. Por eso definimos que si los alumnos no venían a la escuela, debíamos como institución, ir a donde estaban los estudiantes», señaló el director de la Escuela Alberto Portillo.

Al concluir el presente ciclo lectivo, 17 estudiantes qom, de entre 19 y 30 años, del barrio Cacique Moreno de Quitilipi, obtuvieron el título de bachiller de la Escuela de Educación Secundaria (EES) N° 64 que habilitó un anexo en el barrio donde los docentes dictaron las clases.

El Ministerio de Educación, a través de la Dirección Regional 2 a cargo de Silvia Frete felicitó a los egresados del anexo de la EES N° 64, y destacó el trabajo y compromiso de docentes, que sortean a diario tantos obstáculos para llegar, como en este caso hasta donde están los estudiantes, y garantizarles el acceso a la educación.

El director de la Escuela Secundaria Alberto Portillo destacó el logro de los egresados y la importancia del proyecto educativo. “En el colegio teníamos numerosos jóvenes aborígenes que se inscribían, pero abandonaban por distintas cuestiones y no poder adaptarse a una cultura que no les es propia. Esto era una cuestión que no podíamos resolver, hasta que en 2014, surgió la idea de que si los alumnos no venían a la escuela, debíamos como institución, ir a donde estaban los estudiantes”, señaló.

Así se avanzó entre directivos y docentes en la idea de crear una extensión en el Barrio Cacique Moreno y llevar allí una división de estudios, para lo que visitaron el barrio y se reunieron con vecinos y vecinas. “Pronto la idea tomó fuerzas, realizamos una preinscripción y un trabajo de sensibilización para que volvieran a tomar los estudios. Sabíamos que no iba a ser sencillo pero allí fuimos. Hacia mayo de 2015, ya teníamos todas las cuestiones administrativas resueltas y era hora de iniciarla experiencia, el primer día sólo fueron cinco pero para el tercer día, ya superábamos los 20 alumnos”, recordó.

Actualmente la matrícula es de 112 estudiantes. La escuela se adapta a la situación de los estudiantes, funcionando en horario vespertino, a partir de las 18, ya que muchos alumnos son padres y madres y la mayoría trabaja.

“Sólo disponemos de tres aulas, creo que el esfuerzo y sacrificio de docentes y estudiantes de soportar las inclemencias del tiempo, calor, frío, lluvia y mosquitos, no es nada comparable con la felicidad que nos da lo logrado”, destacó.

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