Alperovich habría violado a su sobrina en una de sus mansiones de Tucumán y en su departamento de Puerto Madero: hay lesiones documentadas y durante el calvario la joven perdió 12 kilos de peso.

“Siempre sucedió en el entorno de seguridad de él. Ella sentía que no podía ni gritar», contó el abogado Ricardo Santoro, que representa a la mujer que denunció al ex gobernador de Tucumán y actual senador nacional José Alperovich por abuso sexual agravado.

La mujer tiene 29 años, es hija de un primo de Alperovich y era su asistente personal. Como los hechos que denunció habrían sucedido en Buenos Aires y también en Tucumán, la denuncia se presentó tanto en la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM), en la Ciudad de Buenos Aires, como en los Tribunales penales de Tucumán.

Según explicó Santoro, los abusos sexuales habrían sucedido entre fines de 2017 y mayo de 2019 “cuando ella pudo decir ‘basta’”. En la denuncia primero habla de dos hechos –el 14 y el 27 de diciembre de 2017– en el departamento de él, en Puerto Madero. Luego, habla de otros abusos –agravados por acceso carnal– que habrían sucedido en Tucumán, en la casa que usaban como sede de campaña.

“Le provocó lesiones que están debidamente documentadas”, agregó Santoro. “Ella quedó muy mal, sentía que no tenía salida. Bajó más de 12 kilos en este tiempo, ha sido un calvario para ella”.

Luego de la denuncia, asimismo, la mujer –de la que no se publican sus datos personales para proteger su identidad– difundió una carta abierta.

Caso Paulina Lebbos

Alberto Lebbos, cuya hija Paulina fue asesinada en 2006, donde se ve involucrado al clan Alperovich y su crimen aún sigue impune, se solidarizó con la mujer que denunció al ex gobernador tucumano.

“Quiero señalar mi más absoluta solidaridad con la víctima de este misógino, José Alperovich. Quiero pedirle a todo el pueblo de la Argentina que cuidemos a esa joven que ha marcado un camino de dignidad y de coraje. No es fácil enfrentarse a un clan tan poderoso, acostumbrado a hacerse lo que se le canta la gana”, expresó.

Lebbos aseguró que el actual senador nacional “ha dado muestras de que no tiene límites, incluso ha acosado periodistas en transmisiones en vivo”.

“En marzo de 2016, mi hija mayor lo encontró a dos cuadras de la Plaza Independencia y lo interpeló diciéndole que diga el nombre del asesino de Paulina porque Alperovich había dicho públicamente que conocía ese nombre. Y él, en esa característica misoginia que lo caracteriza, le respondió: ‘Callate, puta. Ya vas a ver lo que te va a pasar’. Hicimos la denuncia y quedó en la nada”, reveló.

Por otra parte, el entrevistado aseguró que el vínculo familiar entre la denunciante y el denunciado “pone de manifiesto la perversidad de este tipo”.

“Lo primero que pensé es que hay que ponerse en los zapatos de ésta joven, que sin duda recibirá fuertes embates por su condición de mujer. Me ha causado un dolor muy profundo. Después del homicidio de una mujer, no hay acto de mayor perversidad que violentarla en todos los sentidos como ella ha denunciado. Es la peor cosificación que se le puede hacer a una persona y especialmente a una mujer”, sostuvo.

Asimismo, Lebbos aseveró que “ésta situación en Tucumán no le sorprendió a nadie”, aunque remarcó que los tucumanos tienen “un terrible resabio de miedo desde hace muchísimos años, una herramienta que usan los poderosos para manejar a las sociedades”.

Sin embargo, el padre de Paulina Lebbos compartió un mensaje optimista de cara al futuro y consideró que la denuncia a Alperovich “viene a interpelar a todo el arco del poder de la Argentina y a la sociedad”.

“Estamos ante la gran oportunidad de que funcionen las instituciones. Creo que tiene que funcionar la Justicia, cumplir y hacer cumplir la ley. Que quienes intervengan en esta causa actúen a conciencia y no se dejen presionar. Sigan el gran ejemplo de esta jovencita como el de miles de mujeres en Argentina que denuncian”, cerró.

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